Sociedad Boliviana de Estudios Históricos

El Tratado de Paz de 1904 con Chile

Última Actualización Martes, 15 de Noviembre de 2011. 08:33h.
Las relaciones entre las repúblicas de Bolivia y Chile, interrumpidas al comenzar la invasión de 1879, fueron “restablecidas” por el Art. 1º del “Tratado de Paz Amistad y Comercio” de 20 de octubre de 1904, dejando incumplidas las normas de Derecho Internacional Público y violados los requerimientos de derecho de cumplimiento obligatorio en los tratados de Paz.

Después de 25 años de iniciada la guerra, el 14 de febrero de 1879, las partes contendientes dieron por terminado el estado de beligerancia desde el “Pacto de Tregua” de 4 de abril de 1884, no de la misma guerra que comenzó desde la invasión de Antofagasta de 1879, dando lugar a cinco años de diferencia entre una y otra fecha.

Si fuera correcto el “Tratado de Paz” de 1904, el estado de guerra desatado por Chile en contra de Bolivia habría sido de sólo 20 años, pero no es así. El país invasor no tomó en cuenta los cinco años que hay de 1879 a 1884, diferencia muy grande que afecta a la legitimidad del Tratado. La guerra no empezó, como lo atestigua la historia, con el llamado Pacto de Tregua, que fue un tratado para la anexión a Chile de los “territorios ocupados” a Bolivia después de haber sido tomados entre 1879 y 1884.

El “Tratado de Paz”, además de esta omisión, tiene otras fallas sustantivas que atañen a la naturaleza jurídica de la paz para ser considerado legal. Todo tratado de paz tiene requisitos y particularidades propias de las que no se puede prescindir y sin las cuales el tratado pierde su esencia jurídica. A esta especificidad propia obedece el que el “Tratado de Paz” de 1904 tenga falencias en lugar de los requisitos de ley. El “Tratado de Paz” fue aprobado sin contar con una declaración de cesación de hostilidades imprescindible en este caso. Tampoco declara, expresamente, el fin del estado de guerra entre las partes contendientes. No existe en el Tratado una declaración de Paz, necesaria para su validez, dejando sin cumplir estos requisitos de ley infaltables, y tiene hasta incorrecciones gramaticales en su composición y redacción literarias.

Desde 1904 hasta hoy, durante 107 años, Bolivia y Chile han regido sus relaciones con un “Tratado de Paz” sin paz definida y con una datación dolosamente equivocada. La guerra no empezó con el Pacto de 1884, sino con la invasión de 1879, el tratado no tiene una declaración de suspensión de hostilidades, una declaración de finalización del estado de guerra, ni una fundamentación política que garantice la paz acordada.

En este lacónico artículo primero del tratado, Chile incurre inadmisiblemente en omisiones legales, inexactitudes dolosas y falencias que hacen viable la nulidad en su conjunto del Tratado de Paz, Amistad y Comercio. Son de esta naturaleza los siguientes casos:

1.- “El Tratado de Paz” hoy vigente no registra el comienzo real de la guerra, omitiendo la invasión de Antofagasta de 1879, hecho que constituye no sólo un ocultamiento de la verdad histórica, sino la carencia de veracidad que es un requisito principal en todo tratado. Tampoco existe en el tratado una declaración bilateral de la finalización de la guerra.

2.- El tratado no declara la cesación de hostilidades, aunque es de ley en todo ajuste de paz, cometiéndose un contrasentido conceptual, tratándose del incumplimiento de un requisito esencial de derecho internacional.

3.- El “Tratado de Paz” no declara “terminado el estado de guerra”, siendo este su objeto esencial, situación jurídica que es injustificable, lo que significa por contrario imperio que la guerra aún continúa, mientras el Tratado no cumpla con lo que obliga la ley.

4.- El artículo 2º del “Pacto de Tregua” de 1884 anuncia abiertamente la continuación de la invasión de 1879. A este respecto el “Pacto” declara la continuación de la invasión con este feroz dictamen: “Chile continuará gobernando a (Bolivia) con sujeción al régimen político y administrativo que establece la ley chilena...”. Con esta frase el Gobierno chileno convirtió unilateralmente la “posesión de hecho de los territorios invadidos, en “ocupación civil” chilena, sin respetar la ley internacional y los derechos de las naciones, con una brutal imposición de guerra, respaldada por su ejército. La oligarquía chilena llamó “tratado” a su atraco diplomático perpetrado en contra de la soberanía de Bolivia.

5.- El “Tratado de Paz, Amistad y Comercio” de 1904 cita en su última parte al “Pacto de Tregua” chileno en su apoyo. El “Pacto” fue una agresión diplomática con la que se inventó la existencia de una “tregua” en la guerra, aunque nunca la hubo en todo el tiempo que duró el conflicto bélico. Este fue solo un ardid para someter a la ley chilena los territorios ocupados por las armas de la invasión.

Juan Albarracín Millán
Presidente de la S.B.E.H.

Emilio Luizaga Guzmán
Secretario General

Fuente: El Diario
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (13) No(13)
FACEBOOK   TWITTER