
El presidente de Ecuador, Rafael Correa, dio a conocer a la prensa ecuatoriana que su persona no reconocerá al mandatario Federico Franco, considerando que se estaría mellando la democracia. De la misma manera, la presidenta del Brasil, Dilma Rousseff, mantuvo la misma postura que su homólogo ecuatoriano y sugirió separar a Paraguay del Mercado Común del Sur (Mercosur) y de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur).
Por su parte, la legisladora boliviana de oposición, Jeanine Añez, argumentó que la postura de los presidentes de países “amigos” de Lugo, perteneciente a instituciones como la Unasur, que muestran su descontento y rechazo a la decisión efectuada por los parlamentarios paraguayos, se debería a “que probablemente se habría afectado a alguna persona que son afines a ellos y se habrían tocado intereses”.
“Se debe considerar que las instituciones van por encima de las personas y ahora lo que se vive en el Paraguay es constitucional, es democracia y se debe respetar” señaló.
Además señaló que estas muestras de democracia que se observaron el viernes en el parlamento de Paraguay, no se podrían vivir en el país al considerar que la mayoría de los legisladores de Bolivia trabajarían en el marco de los que manda el Ejecutivo.
Añez hizo referencia al trato que mantiene el gobierno boliviano con los demás países y señaló que se espera que al considerar la realidad que vive Paraguay, el presidente Evo Morales debe procurar mantener buenas relaciones diplomáticas con Federico Franco.
Por su parte, la senadora masista Sandra Soriano, aseguró que la posición del presidente Morales ante la destitución del Lugo, es de total rechazo al considerar que fue un acto antidemocrático, que no respeta el voto popular.
Soriano aseguró que lo sucedido en Paraguay fue “un ataque a la democracia”, motivo por el cual no se podría apoyar un acto como ese, reconociendo al presidente interino Franco.
Fuente: El Diario
FACEBOOK
TWITTER